Rumor y sonido

2011 – 2015

 

La piel es lo más profundo.

Esta frase de Paul Valéry sintetiza muy bien la obsesión del arte occidental por esconder la máxima profundidad en la superficie. Enraizada como símbolo en nuestra noción de realidad y sueño, en nuestros actos y proyecciones, parece ser más ese gesto que se remonta así desde una memoria primigenia perdida.
La búsqueda de la «existencia» de la imagen nos conduce a encontrar su alma en la palpitación de ese espacio entre la piel y la carne. En esa dislocación entre planos del tacto y la mirada se encuentra el campo de batalla, el misterio. El mezclar temporalidades distintas en la imagen, el descubrir que el espacio existe solo como ilusión de espacio, que nuestra mirada existe solo como memoria de esa mirada son las estrategias de nuestra sensación. Su toma de conciencia se asemeja a ese mismo intervalo que aparece entre ruido y música, entre el rumor y el sonido.

César Barrio

Collage blanco, 2014
30 cm x 30 cm
Collage blanco, 2014
30 cm x 30 cm
Gran collage blanco, 2015
180 cm x 180 cm
Pieza 27, 2014
1 m x 1 m
Maqueta de luz, 2016
0,5 m x 0,5 m
Pieza 37, 2014
1 m x 1 m
Pieza 48, 2015
1 m x 1 m
Pieza 21, 2013
1 m x 1 m
Pieza 26, 2013
0,5 m x 0,5 m
Pieza 22, 2013
1 m x 1 m
Pieza 19, 2012
1 m x 1 m
Pieza 30, 2014
1 m x 1 m
Pieza 33, 2014
1 m x 1 m
Pieza 35, 2014
1 m x 1 m
Alfama, 2011
2 m x 2 m
Cartago, 2011
1 m x 1 m
Caja de luz, 2015
0,5 m x 0,5m
Pieza 24, 2013
0,5 m x 0,5 m
Ideograma, 2014
0,2 m x 0,2 m
Maqueta, 2017
0,5m x 0,5 m